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CaballeroEn esta ocasión retomamos el tema de la Heráldica, para tener la oportunidad de presentarlo de una manera más ordenada y más detallada.

Los primeros escudos con algún símbolo, lo que representaban era a un ejército, sus ideales, o al reino que pertenecían, no eran escudos personales, en un principio, cosa que fue cambiando con el tiempo. Los símbolos en los escudos o en los estandartes lo usaron los antiguos romanos, los griegos, los egipcios, los árabes y en Europa de una manera insipiente en un principio. En Roma comenzó a usarse como apellido el nombre de la tribu o familia, por decir, la cabeza de la familia se llamaba Livio, entonces era la familia de Livio, y sus descendientes agregaban “Livio” a su nombre, sería Tito Livio, claro que eso se daba entre los poderosos, en el pueblo se distinguían agregando al nombre un apodo que lo identificara, por ejemplo al pelirrojo lo llamaban Fulano El Rojo, al cojo, Sutano el cojo, o según su oficio.

En la antigüedad “Heraldo” era el mensajero o anunciante de las disposiciones del rey, lo que hoy es un vocero. También el Heraldo era el portador de las armas o blasón del señor a quien servían, es lo que en las viejas películas los veíamos como escuderos, entiéndase por “armas” el escudo heráldico y no un instrumento de guerra. Al constituirse el cargo de Rey de Armas, al que ostentaba dicho título, también se le llamaba heraldo.

El Rey de Armas se encargaba de hacer las reglas para realizar un escudo, también era su trabajo asegurarse de que quien solicitaba la autorización de un escudo, realmente tenía el derecho, y que los símbolos que quisiera incluir en dicho escudo, representaran hechos reales, comprobables, ya que en los escudos muchas veces querían que quedaran asentadas sus hazañas que los honraba.

“La Heráldica es la Ciencia que estudia y fija las normas para la correcta interpretación de los blasones o escudos de armas”. En el siglo X las armerías toman el trabajo de regularizar el uso y perfeccionamiento de sus reglas, no obstante los usos y tradiciones que tendían a constituirla desde mucho tiempo atrás no permitían un correcto uso del blasón. Al crearse en el siglo XV la figura de “Rey de Armas”, estos se encargaron de estudiar y fijar las normas para el uso e interpretación de los escudos, además de crear un lenguaje especial que permitiría describir con mayor exactitud, y sin el auxilio de figuras, las armerías mas complicadas. Aunque esto realmente trajo el hecho de que sólo los implicados en la realización y uso de los escudos comprendían este lenguaje.

Como parte de este lenguaje estaban los colores, que son los siguientes:

Azur = Azul

Gules = Rojo

Purpura = Morado

Sable = Negro

Sinople = Verde

Oro = Oro

Plata = Plata

Y en los elementos que van en los escudos también recibieron nombres que no correspondían al léxico del pueblo.

Su inicio, según algunos autores especialistas sobre el tema afirman que antes de Cristo, los griegos y romanos ya usaban escudos donde ostentaban símbolos de su linaje. Otros autores afirman que es en las Cruzadas, donde se inicia el uso de escudos. En las cruzadas en un principio los escudos ostentaban los símbolos de la Orden a la que pertenecían, y los cruzados les fueron agregando divisas que representaban las hazañas realizadas individualmente, claro que las hazañas que presumían, era triunfos sobre los sarracenos, aunque la mayoría de las veces no tenían nada loable, ya que al vencer a algún ejército enemigo, frecuentemente pasaban a cuchillo a los prisioneros. Y peor aún después de la carnicería se oficiaba una misa para agradecer a Dios el haberles dado el triunfo sobre los “infieles”. Entre los cruzados acostumbraban a dar una especie de saludo a los cruzados que recién llegaban de Europa, les decía “mata un infiel y gánate el cielo”.