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TITULO DE BARÓN

Dice don Mariano Madramaní y Calatayud, en su “Tratado de la Nobleza de la Corona de Aragón” (Valencia 1787):

ramiro-ii.jpgEn Aragón se comprendían bajo el nombre de Barones los primeros Señores de aquel reino, como es de ver en las donación que en el año 1137 hizo el Rey Don Ramiro el Monje, de su hija doña Petronila y de sus estados, al Conde de Barcelona, encomendándole especialmente sus Barones, que luego después nombró, y eran los próceres o magnates de su Reino. Don Alfonso II, en la promesa jurada que en 1179 hizo a Rodgerio o Roger, Vizconde de Carcasona, de no privarle de este y de otros estados, dispuso y mandó que  su sucesor jurase lo mismo a sus Barones o a los primeros nobles de su Corte.

En la escritura de que hace mención Blancas, otrogada por Don Pedro II de Aragón en el año 1204, asistieron por testigos el Infante Don Sancho, su tío, Hugo de Bancio y Arnaldo de Foxá a quienes llama el Rey sus “Barones”. Don Alfonso II, en las Constituciones de paz y de tregua dijo que las hacía y ordenaba como consejo y deliberación de todos los magnates o “Barones” de su tierra.

En Cataluña, en los siglos inmediatos de su restauración, sirvió también esta palabra para significar los magnates primeros feudatarios del Principado, como se colige de los “Usatges”. En el proemio o introducción de los Fueros del Reino de Valencia dice el Rey Don Jaime, su conquistador, que hacía aquellas leyes con consejo de los “Nobles Barones” que luego nombra, donde claramente demuestra con aquellas palabras, que era no una dignidad particular, sino próceres o sujetos de la primera distinción; significado que también se dio en la expresión  de Barones Grandes en el Fuero 25 de Feudis.

Introducidas en la Corona de Aragón y en la de Castilla al mismo tiempo, en el siglo XIV, las dignidades hereditarias de Duques, Marqueses y Condes, se comprendieron también todas bajo la palabra “Barones”. Pero esta misma palabra Barón tiene otro riguroso sentido en el que significa un especial titulado por merced del Príncipe, como fuente y origen de todas las dignidades. En Aragón , según el Fuero de Sobrarbe, las ciudades y villas que se ganaban a los moros debían repartirse entre los ricohombres, acostumbraban los Reyes  darlas a los que acreditaran su valor en las conquistas, y a la unión de estos pueblos llamaron Baronías.

A incitación de las Baronías de Aragón se crearon las del Reino de Valencia, por que muchos ricohombres  y caballeros aragoneses y catalanes sirvieron al Rey Don Jaime I, “el Conquistador”, con crecido número de soldados, que militaban bajo sus banderas y a sus expensas, en tiempos que el Real Erario estaba empobrecido por las continuas guerras que emprendió y sostuvo el heroico monarca, impulsado por el afán de restablecer el Evangelio en los dominios que había tiranizado el Alcorán.