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Las Ordenes Militares Españolas

Las Ordenes Militares, perfecta alianza entre la caballería y el monacato, tienen su origen en las Cruzadas, por la necesidad que tuvo el mundo cristiano de luchar contra los mahometanos. Por otra parte, al abandonarse los Santos Lugares, se constituyeron las nuevas Ordenes que defendiesen aquellos sagrados sitios. Cada nación de las que intervinieron en las Cruzadas fundó su Orden  Militar. Alemania, la Teutónica; Francia la de los Templarios; Italia la de San Juan de Jerusalén. En España aún tienen vida las Ordenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

ORDEN DE SANTIAGO

cruz-de-santiago.jpgFue fundada hacia el año 1160 por unos caballeros leoneses, reinando Don Fernando II, para defender con las armas a los peregrinos que acudían al sepulcro  del Apóstol Santiago en Compostela.

La primera escritura en que aparece esta Orden bajo la advocación de Santiago, es el 12 de febrero de 1171, cuando el Arzobispo y el Cabildo de Compostela recibieron por Canónigo al Maestre don Pedro Fernández y a sus sucesores, y por vasallos y soldados del Santo Apóstol a todos sus freiles, que desde entonces militaron bajo la bandera del Apóstol. Durante todo los siglos de la Reconquista aparecen los caballeros de la Orden de Santiago tomando parte activa en la casi totalidad de las batalla.         Otros autores afirman que la fundación de la Orden se dio en el año 1158, bajo el reinado de Alfonso VIII, agregando que su origen se basó en las reyertas entre los castro y los Lara, quienes determinaron cesar en ellas y así se recoge en el documento de fundación de la Orden: “Y los dichos caballeros viendo el gran peligro que estaba aparejado a los cristianos, inspirados por la gracia del Espíritu Santo, para reprimir a los enemigos de Cristo y para defender su Santa Iglesia, ficieron de si muro para quebrantar la soberbia de aquellos que eran sin fe y pusieron la cruz en sus pechos a manera de espada, con la señal é invocación del bienaventurado apóstol Santyago y ordenaron que dende adelante no peleasen contra cristianos, ni ficiesen mal ni daño a sus cosas y renunciaron y desempararon todas las pompas mundanas, y dejaron las vestiduras preciosas y la longura de sus cabellos y todas las otras cosas en las que hay mucha vanidad y poca utilidad  y prometieron no ir contra aquellas cosas que las Sagradas Escrituras defienden y lidiar siempre contra los paganos por tener a Dios aplacado cerca de sí y de vivir ordenadamente por la Ley Divina”

Los Reyes católicos incorporaron a la Corona el Maestrazgo y las tierras y dominios de la Orden. Para ser admitido caballero había que rendir información de nobleza paterna y materna por los cuatro costados, exigiéndose la prueba materna desde 1653. Los caballeros debían permanecer célibes, hasta que el Papa Paulo III, en 1540, les permitió casarse y profesar únicamente la castidad conyugal.

Los caballeros de la Orden de Santiago en Portugal dependieron del Gran Maestre de España hasta que se separaron, en 1290, bajo el Papa San Celestino V, nombrando un Gran Maestre independiente del español.

La Orden de Santiago en España tuvo jurisdicción sobre dos ciudades y ciento sesenta y ocho villas y lugares, presentando doscientos prioratos, curatos y beneficios simples y tres vicarías con jurisdicción espiritual y contando con dignidades, encomiendas y numerosas casas religiosas de ambos sexos. Su insignia es una cruz de gules en forma de espada