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HUELVA

Dicen que Hércules , hijo de Zeuz y Alomena, habitó estas tierras, que fue rey de una raza de gigantes y que Huelva fue el escenario de las fabulosas hazañas del héroe mitológico.

Mitología al fin… lo que si está históricamente comprobado es que los primeros pobladores de Huelva fueron turdetanos, túrdulos y tartesios. De estos últimos poco se sabe, solo de acuerdo a algunas leyendas, que mencionan que constituyeron una gran cultura unida a la de la fabulosa Atlántida, probablemente se trató de una gran colonia de la grandiosa isla del océano. Nada en concreto puede afirmarse al respecto.

Los fenicios, llegaron a tierras de Huelva en un principio en busca de comercio y posteriormente en busca de metales preciosos, en la isla de Saltés construyeron un templo en honor de Hércules, pasando después a la ciudad de Erbi (la primitiva Huelva), donde entablaron relaciones con los tartesios, esto ocurría aproximadamente sobre el año mil antes de Cristo.

Bajo los fenicios la ciudad se llamó Onoba (que significa la fuerza de Baal), luego tras la derrota de los cartagineses la Onoba fenicia se transformo en la Onuba de los romanos, y a través del tiempo la ciudad fue ocupada por los pueblos germanovisigodos hasta que la invasión árabe de la península ibérica en el año 711, la cambió de nombre, convirtiéndose en Welba o Guelbach, hasta que finalmente en 1257, fue conquistada por el Rey Alfonso X, el Sabio.

Así fue que la Guelbach musulmana se transformó en la Huelva cristiana. Y en 1283 Alfonso X hizo donación de la ciudad a su hija Doña Beatriz, reina viuda de Portugal. Siendo despojada de este señorío por Sancho el Bravo, quien en el año 1293 hizo donación de Huelva a su camarero mayor, don Juan Mathe de Luna.

huelva-diego-l-de-haro.jpgA la muerte de este, el Rey Fernando IV entregó la villa de Huelva a don Diego López de Haro, pasando no muchos años mas tarde, a don Alvaro Méndez de Guzmán, y en 1371 pasó a don Hernando de Bearne y doña Isabel de la Cerda. En 1435 la villa de Huelva pertenecía a Alonso Pérez de Guzmán, y años mas tarde pasando al matrimonio de don Juan de Guzmán con doña María de la Cerda, de tal forma que volvía al señorío de los Cerda, pasando finalmente al señorío de los Medina Sidonia, quienes la conservaron hasta la supresión de los señoríos, en el año 1811.

Con el descubrimiento de América, Huelva queda inscrita en la historia, por los injustamente olvidados, el piloto onubense Alfonso Sánchez quien diera valiosos informes a Cristobal Colón y mas tarde con la inapreciable ayuda de los hermanos Pinzón, sin la cual Colón no hubiera descubierto América ni tierra alguna. Los verdaderos protagonistas de la gesta fueron Martín Alonso Pinzón y Vicente Yañez Pinzón, ambos marinos onubenses.

Felipe IV en el año 1658, como muestra de su afecto, declaró a Huelva “libre y exenta de leva y saca de gente para la milicia”. Mas tarde en el siglo XVIII fue elevada la ciudad a cabeza de partido.

huelva-c-colon.jpg Un terremoto ocurrido en 1755, casi destruye la ciudad, pero esta supo renacer, haciendo honor al lema de su escudo “Portus maris et terrae custodia”.

Huelva es el mar y vive para el mar, y al mar le debe su pasado y el mar constituye su presente y su futuro, siendo la pesca el capítulo más importante de su economía. En la producción minera Huelva es la tercera en España, sin dejar de ser el mar su personalidad mas acusada por lo que se le llama “la ruta del marisco”, las mas importantes capturas de sardina se consiguen en Isla Cristina y Ayamonte, por lo que existe allí una importante industria consevera.

En La palma del Condado se dice que estuvo el mítico Jardín de las Hespérides, y en él el mitológico Hércules.

Cerca de Huelva se alza la legendaria Niebla, con sus murallas y su Alcázar, que la convierten en la “Avila” andaluza. Su origen se pierde en la noche de los tiempos aunque parece ser tartesio.