Cienfuegos. Noble linaje de Asturias que dió su nombre a la parroquia de Cienfuegos, en la diócesis de Oviedo. En el año 1657 nació Alvarez Cienfuegos, que se distinguió por su talento y virtudes entre los ilustres hijos de San Ignacio de Loyola: enseñó filosofía en Compostela, y teología en Salamanca: siguió el partido del archiduque Carlos de Austria contra Felipe V, por lo cual tuvo que expatriarse, retirándose a Alemania, donde desempeñó con gran acierto y prudencia importantes comisiones de la corte de Portugal. En 1720 fué elevado a la alta dignidad de cardenal, y en 1739 fué nombrado ministro plenipotenciario de la corte de Viena en Roma: fué después obispo de Catana, y finalmente arzobispo de Monte-Real, en Sicilia.
Casi en nuestros dias, a fines del siglo pasado y principios del presente, han florecido tres ilustres varones de este apellido; Don José Cienfuegos y Jovellanos, gran cruz de la real y militar órden de San Hermenegildo, ministro del supremo consejo de guerra, teniente general de los reales ejércitos y capitán general de la isla de Cuba; Don Santiago Cienfuegos y Jovellanos, hermano del anterior, fué canónigo y después arzobispo de Sevilla y cardenal de la santa iglesia romana, Don Nicasio Alvarez de Cienfuegos, esclarecido poeta y literato. Las armas de Cienfuegos son: Escudo de gules y cinco tizones encendidos.
Nobiliario de los Reinos y Señoríos de España
Por D. Francisco Piferrer
Tomo II, página 177, Num. 963
Madrid, 1857.